La Roma subterránea

Durante tu estancia en Roma no te puedes perder la Roma subterránea, donde descubrirás los secretos de la ciudad, en un recorrido lleno de encanto entre el lujo del imperio y los acontecimientos históricos y religiosos que llegan hasta nuestros días. He aquí tres lugares de la Roma subterránea que no te puedes perder

Subterráneos de las Termas de Caracalla. Si estás pensando en unos recovecos estrechos, te equivocas: estos subterráneos son una pequeña ciudad, con galerías que miden 6 metros de altura y ancho por donde pasaban los esclavos y los carros para transportar la leña para satisfacer las necesidades de calefacción de agua y hogares. Un espectáculo extraordinario, como el mitreo, el lugar donde se veneraba al dios Mitra  que se descubrió en 1912 y que es el más grande de Roma. No pasan desapercibidos la llamada fossa sanguinis para la recogida de la sangre del toro sacrificado y el fresco que representa a Mitra.

Putridarium de Sant’Andrea delle Fratte. La iglesia es famosa por su campanario y la cúpula realizada por Borromini, el gran arquitecto del Barroco romano. Sin embargo, no todo el mundo sabe que debajo del altar de la catedral se encuentra el increíble putridarium que se remonta a la Edad Media y que es el único ejemplo en Roma. En este local, se colocaban los cadáveres de los frailes en unos asientos de piedra con algunos agujeros que facilitaban la descomposición. 

Búnker de Palacio de las oficinas EUR. Construido entre 1937 y 1939, este refugio se encuentra debajo del edificio, el primero que se diseñó para la Exposición Universal de Roma. Este búnker, ubicado a 32 metros por debajo del nivel del mar y con una superficie total de 475 m2, tenía que acoger a los empleados de las oficinas en caso de ataques aéreos o con gas. Algunos carteles indican los lugares reservados para las empleadas, invitan a guardar silencio y a no perder la calma. Aún se pueden ver las válvulas de ventilación contra los gases. 

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